Editorial

PROLOGO Nº 10 

En esta oportunidad un nuevo número de la Revista Perspectivas nos invita a seguir compartiendo trabajos investigativos vinculados con nuestro ejercicio profesional del Trabajo Social actual.

Si intentáramos sintetizar y reflejar en una sola palabra una característica común presente en todas las experiencias aquí presentadas, la misma sería: “innovación”.

En su origen del término, esa palabra refiere a “cambiar las cosas, introduciendo novedades”.

Precisamente cada una de las ponencias recuperan y nos muestran experiencias consideradas claves para el fortalecimiento de la formación y el ejercicio profesional, a partir de concebir una necesaria predisposición y vivencias de procesos permanentes de aprendizajes, des-aprendizajes y re-aprendizajes en su implementación.

En el contexto actual caracterizado por las complejas problemáticas sociales sobre las cuales debemos pensar y realizar nuestra intervención, la misma  nos desafía cotidianamente respecto a la generación e implementación de estrategias “innovadoras” dirigidas a avanzar en los procesos de transformación social.

Así con los aportes de la autora Norma Díaz en un primer artículo, es posible dimensionar una experiencia curricular de formación profesional de grado realizada durante el periodo 2008-2011, en tanto proceso de “practicum”, caracterizado en el trabajo.

El mismo refiere a la implementación de un proyecto de prácticas articuladas de los diferentes años de la carrera en sus abordajes grupal, comunitario y familiar. Iniciativa académica en torno y a partir de la cual se pueden destacar algunas rupturas epistemológicas frente a prácticas tradicionales de intervención previa.

Con una participación activa de los alumnos y equipo docente coordinador, dicha experiencia posibilitó resignificar tensiones imperantes y nuevos aprendizajes como aspectos y procesos considerados claves en la práctica del Trabajo Social.

En esa misma línea, nuestra colega Nelly Balmaceda y su equipo de investigación, a través de una tarea investigativa también durante el proceso formativo de alumnos, en este caso ingresantes en la carrera de Trabajo Social, resalta las principales dificultades, rupturas cognitivas respecto a las experiencias formativas previas del nivel educativo de nivel medio, pre universitario.

En tal sentido, los resultados de tal experiencia permiten resaltar el hecho de que los procesos de conocimientos no están vinculados con rasgos biológicos como muchas veces se los concibe y caracteriza, sino que constituyen prácticas sociales témporo-espaciales.

De manera que y tal como se puede evidenciar en este apartado, compartir tales características de la trayectoria educativa universitaria, posibilita analizar y reflexionar en torno a nudos teóricos-metodológicos  centrales de nuestra formación y la posibilidad de introducir propuestas innovadoras concretas orientadas al fortalecimiento de un ejercicio profesional más crítico, desde una perspectiva integral en la realidad compleja actual.

Son esos mismos aspectos de un necesario proceso de “des-aprendizaje” y “re-aprendizaje” en nuestra intervención profesional, que nuestras colegas Ximena A. Oyola y Mónica Montoya comparten con nosotros desde la experiencia socioeducativa de un grupo de investigadores del Semillero Kalunga de la Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca-Colombia, llevada a cabo con las familias Muntú.

El propósito principal de visibilizar a la comunidad afrocolombiana del barrio de Suba, en tanto población históricamente discriminada de nuestra sociedad, planteó un desafío en el quehacer profesional, en tanto implicó aprendizajes sobre esa población desde sus propias perspectivas, hasta entonces prácticamente desconocidas.

En tal sentido, la etnoeducación y el Trabajo Social son concebidos recursos vinculantes muy valiosos para la promoción de procesos de igualdad social, como en este caso.

Sumando otros aportes innovadores en el campo de nuestra intervención profesional, asimismo Laura De Perini, Rosana Benítez y Carlos López, destacan las estrategias de abordaje interdisciplinar y comunitario de equipos profesionales de Misiones, en el marco de la Ley Nacional de Salud Mental vigente. Experiencia que es concebida de fundamental importancia para el abordaje de problemáticas tan complejas, a partir de la construcción colectiva e integrada de acciones profesionales.

Ahora, y de acuerdo a lo que se viene sustentando, la necesaria integración de conocimientos en un abordaje interdisciplinario en torno a una situación o problemática, no implica la anulación de la especificidad de cada profesión involucrada. La fortaleza de dicha práctica está vinculada justamente con las posibilidades de coordinación y articulación de tales especificidades, para una mirada y anclaje de acción integral, teniendo en cuenta la diversidad de dimensiones presentes en dicha situación.

En lo que refiere a la especificidad  del Trabajo Social, precisamente en el cuarto artículo, es posible conocer y reflexionar sobre el gran avance en materia de reconocimiento y propósito de revalorización del Trabajo Social a partir de la aprobación y vigencia de la Ley Federal del ejercicio profesional, desde diciembre del año 2014.

Mariano Antón y Esteban Lozina presentan y analizan los principales alcances de los derechos e incumbencias de nuestro quehacer establecido en dicho marco jurídico, destacando su relevancia para su consolidación.

Finalmente, en tanto otro recurso considerado aportante en el proceso de fortalecimiento de nuestro ejercicio profesional, es la supervisión en su desarrollo.

Claudio Robles nos brinda argumentos y reflexiones en relación a la importancia de su utilización como recurso para la problematización, revisión permanente de nuestras prácticas, de manera de ir identificando sus debilidades y fortalezas, introduciendo modificaciones necesarias en función de su principios y objetivos básicos de promoción de la justicia y la igualdad social.

La invitación a la lectura de cada uno de los artículos, incluye asimismo una convocatoria a seguir pensando y repensando permanentemente nuestras prácticas profesionales, tal como lo hicieron cada uno de los articulistas en este nuevo número de Perspectivas. Al finalizar el recorrido por cada experiencia aquí compartida nos va a ubicar sin dudas en un lugar diferente y con nuevas herramientas en este gran desafío de aportar a una sociedad más justa e igualitaria.

Mgter. Zulma F. Cabrera

Docente y directora del Dpto.

de Lic. en Trabajo Social

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