« Ver Todas « Perspectivas # 5

Desafíos a la intervención institucional en escuelas.

Mgtr. Gabriela Rotondi

El estudio sobre demandas de intervención institucional en escuelas, “al” Trabajo Social”, nos permitió identificar los problemas que se presentan en la escuela y que son reconocidos por los diferentes actores que conforman el escenario de las escuelas públicas de la ciudad de Córdoba – Argentina; así como también analizar el papel de los/las TS y las posibilidades de construcción de los posicionamientos en relación a las intervenciones institucionales. Tales problemas y cuestiones se priorizan y abordan en la práctica profesional con estrategias construidas por la disciplina Trabajo Social, particularmente atendiendo a las precisiones relativas al nivel de abordaje (lectura del escenario; sujetos, objeto, perspectivas de la intervención).

Uno de los problemas a identificados y abordados es la “sobre demanda” social presente1, expresada claramente por los actores institucionales, así como las tensiones que se viven al interior de las dinámicas escolares que entran –en ocasiones – en incompatibilidad con la función pedagógica, y exigen a la escuela el desempeño de múltiples funciones a lo que, la escuela, institución pedagógica por excelencia, responde con estrategias propias, diversas, y de distinto impacto. En éste marco una de las estrategias planteadas desde el TS es la intervención institucional, que recibe demandas particulares y posibilita intervenciones también particulares las cuales serán objeto del presente trabajo.

 

Desafíos a la intervención institucional en escuelas

“Los intelectuales no tienen que justificar su existencia a los ojos de sus compañeros ofreciéndoles servicios –aunque se tratara de los más nobles a al menos a sus ojos-,como los servicios teóricos. Tienen que ser lo que son, que producir y que imponer su visión del mundo social –que no es necesariamente mejor ni peor que las otras-,y que dar a sus ideas toda la fuerza de la cual son capaces. No son los portavoces de lo universal, menos todavía de una clase universal, pero sucede que, por razones históricas, tienen frecuentemente interés en lo universal”. Pierre Bourdieu.

Mgtr. Gabriela Rotondi.

Introducción

La investigación realizada desde (2004 al 2007), en torno a las “Necesidades que plantean las demandas de intervención institucional en escuelas, “al” Trabajo Social”, nos permitió identificar los problemas que se presentan en la escuela y que son reconocidos por los diferentes actores que conforman el escenario de las escuelas públicas de la ciudad de Córdoba – Argentina; así como también analizar el papel de los/las TS y las posibilidades de construcción de los posicionamientos en relación a las intervenciones institucionales que se llevan adelante en éste contexto cordobés. Tales problemas y cuestiones se priorizan y abordan en la práctica profesional con estrategias construidas por la disciplina Trabajo Social, particularmente atendiendo a las precisiones relativas al nivel de abordaje institucional (considerando lectura del escenario; sujetos, objeto, perspectivas de la intervención).

El debate de la intervención profesional en Trabajo Social, plantea sin duda uno de los principales desafíos respecto de la construcción de la disciplina. La historia y los procesos de consolidación de la disciplina en los últimos años, fundamentalmente, han permitido fortalecer las precisiones de Trabajo Social respecto de la intervención y han expandido las posibilidades para abordar problemáticas diversas en espacios sociales también diversos. Aludimos a precisiones porque sin duda se encuentran en proceso de superación las prácticas indiscriminadas que caracterizaron durante mucho tiempo al Trabajo Social que pugnaba por darle justificación a la disciplina desde intereses religiosos, morales, políticos. En éste sentido los avances planteados en la disciplina permiten hoy aludir a la intervención institucional y analizar las prácticas que involucran esta particular forma de intervención. En éste sentido la investigación se centró en el estudio de una particular forma de intervención: el abordaje institucional. Esta investigación planteo en sus tres años de trabajo una secuencia que permitió analizar: las necesidades que se plantean tras las demandas de intervención (2004); los obstáculos y posibilidades de la Institución Escuela para abordar las necesidades sociales presentes en el escenario escolar (2005) y las estrategias de Intervención  Institucional de la disciplina Trabajo Social  ante demandas sociales que involucran situaciones de malestar, conflicto y/o crisis en escuelas públicas (2006).

Este proceso nos permite hoy analizar aquellos desafíos planteados para la disciplina en particular en el nivel de abordaje institucional y aquellas posibilidades de intervención atento a la búsqueda realizada. A partir de éstas cuestiones nos planteamos en el presente trabajo abordar de manera sintética: las necesidades que desencadenan demandas al Trabajo Social en las escuelas públicas cordobesas; algunos de los obstáculos que se plantean para la intervención atendiendo a los posicionamientos de los actores involucrados en la problemática de la institución; y por último algunos planteos referidos a los desafíos interventivos.

Las necesidades tras las demandas.

Uno de los problemas identificados y abordados durante el proceso de investigación, fue la “sobre demanda” social presente, nos referimos a las demandas no solamente educativas, sino referidas a la alimentación, la prevención de salud, la cultura, las definiciones de proyecto institucional, entro otras. Demandas que se instalan pero además se intentan abordar con políticas diversas que desembarcan entre otros espacios en el escenario escolar. Esta demanda social es expresada claramente por los actores institucionales, así también como se expresan las tensiones que se viven al interior de las dinámicas escolares que entran –en ocasiones – en incompatibilidad con la función pedagógica, y exigen a la escuela el desempeño de múltiples funciones. Estas funciones son delegadas tanto por el poder político como por las familias de los alumnos, y también por las tramas institucionales con las cuales opera, (emergiendo conflictos, malestares y sufrimientos diversos de los actores y que provocan demanda al TS) afectando de diversas maneras la concreción del proyecto institucional, a lo que, la escuela, institución pedagógica por excelencia, responde con estrategias propias, diversas, y de distinto impacto. Esta problemática sin duda constituye un fuerte desafío para la intervención del Trabajo Social.
Por otra parte del estudio se identificaron tres problemáticas que se expresan, conviven y configuran los escenarios analizados estas son:
Las condiciones estructurales y la capacidad de respuesta de la escuela pública a las problemáticas sociales que atraviesan el escenario institucional.
La deserción, fracaso y/o repitencia escolar.
Los Problemas de violencia y/o convivencia escolar.2,
Estos problemas son objeto de demandas institucionales al Trabajo Social, y las lecturas que los sujetos realizan de los problemas; (que además derivan en los diagnósticos realizados) se vinculan a las posiciones y los posicionamientos adoptados por los actores (docentes, estudiantes, preceptores, directivos y equipos técnicos) y por los profesionales que operan allí; obviamente planteados desde sus propios marcos teóricos, epistemológicos e ideológicos.

Este tipo de problemática plantea al trabajo Social diversos desafíos para la intervención y la construcción de las estrategias que se desencadenan ante una demanda motorizada por situaciones de malestar, conflicto y crisis institucional. Estas cuestiones demandan además de los profesionales una toma de posición y una formulación de estrategias particulares que se vincula fuertemente a las condiciones y posiciones de los actores presentes en el escenario escolar.

Argumentación: Actores y posiciones ante el problema.

En el estudio hemos indagado e identificado no solo las condiciones institucionales que facilitan y/u obstaculizan los procesos de resolución de los problemas sociales en el escenario escolar en escuelas que se encuentran desarrollando procesos de cambio, sino que, además, pudimos reconocer en las dimensiones de la estructura organizativa las capacidades de respuesta ante esos problemas.

El debate de la intervención profesional en Trabajo Social, por otra parte, plantea sin duda uno de los principales desafíos respecto de la construcción de la disciplina. La historia y los procesos de consolidación de la disciplina en los últimos años, fundamentalmente, han permitido fortalecer las precisiones de Trabajo Social respecto de la intervención y han expandido las posibilidades para abordar problemáticas diversas en espacios sociales también diversos. Aludimos a precisiones porque sin duda se encuentran en proceso de superación las prácticas indiscriminadas que caracterizaron durante mucho tiempo al Trabajo Social que pugnaba por darle justificación a la disciplina desde intereses religiosos, morales, políticos. En éste sentido los avances planteados en la disciplina permiten hoy aludir a la intervención profesional con otros marcos de debate y revisar la construcción de las estrategias a partir de la investigación que se realiza sobre los escenarios y las lecturas respecto de los sujetos presentes en el escenario. Y en ese sentido explorar el escenario de la intervención desde las condiciones institucionales, y sus dimensiones; plantea un fuerte aporte en vistas los diseños de estrategias; del mismo modo que identificar los actores de esos escenarios. En el recorrido planteado han sido diversas las miradas de los actores, reconociendo cada uno de ellos distintas cuestiones operantes en la institución que fueron relacionadas por los investigadores con algunas dimensiones de análisis de las instituciones, particularmente el proyecto como dimensión y la estructura organizativo / normativa.
La escuela, a través de los distintos miembros de su comunidad,  puede definir y percibir los problemas sociales que la atraviesan, lo que resulta claro, al menos para las escuelas con las que se trabajó es el hecho de que los problemas sociales que operan en la escuela afectan sin duda el “hecho educativo”. Se registra además una tensión entre las miradas de los miembros del equipo directivo, y la elaboración de estrategias que formen parte del Proyecto Institucional, para el tratamiento de los problemas sociales, se visualizan los obstáculos en la dinámica cotidiana, se plantean alternativas, pero resultan escasas, tanto como el consenso y la legitimación de todos los actores al momento de medir el impacto de los cambios en el escenario escolar. Estas lecturas manifiestan los posicionamientos de los actores y ponen además en cuestión las percepciones que ellos tienen respecto de los problemas presentes en el escenario escolar. Al respecto vemos que la cercanía de los actores institucionales al sujeto principal (estudiante) se plantea de manera diferenciada según sea la posición que se ocupa en la escuela, y sin duda están en mayor sintonía y cercanía, aquellos que comparten una condición con el sujeto: el escaso poder institucional. Tal es el caso de los preceptores que operan en la trama institucional como pibote del vínculo entre docentes, alumnos; o lo que es lo mismo entre adultos y jóvenes. En el caso de los docentes se han identificado lecturas particulares acerca de la realidad escolar de acuerdo a las condiciones laborales y de su permanencia en la escuela (cargas horarias, años de trabajo; etc), esto ligado a las concepciones vigentes que tienen respecto del sujeto alumno/a.

Otro actor clave que hace jugar su posición, es el Estado, quien plantea demandas hacia la escuela pública, tanto como la sociedad. Por momentos, estas demandas diversas (respuestas a las políticas alimentarias, planes jefes de hogar, campañas vacunatorias, etc) operan como un obstaculizador de la concreción del proyecto institucional educacional, mientras que el descentramiento del proyecto institucional que se registra, tiene directa relación con el alejamiento momentáneo o temporario de su misión social, debido a la inclusión de las políticas sociales en el escenario escolar. Esto sin duda amenaza la “autonomía de la escuela” en tanto agente de la cultura, y pone en jaque la posibilidad de la institución de hacer jugar los capitales simbólicos con que cuenta, y la posición de sus actores institucionales que se ven compelidos a “correrse” de su posición, jugando posicionamientos de pseudos operadores de la política social. Nos preguntamos entonces ¿Qué aportes podría plantear el trabajo social en vistas a fortalecer los procesos de autonomía de las instituciones educativas?¿Es necesario abordar lo social en la escuela? ¿Podemos aportar desde nuestro objeto de intervención herramientas para la democratización de la escuela?

La violencia en la escuela es otro de los elementos significativos que aparece como obstaculizador en la realidad institucional, en sus diversos tipos de violencias cotidianas, que van desde la agresión psico física, a una violencia que se expresa en aulas deterioradas, salarios insuficientes, personal escaso, etc. La importancia de identificar las violencias cotidianas de los adolescentes tiene relación también con las posibilidades de que los adolescentes se acerquen al conocimiento y se posicionen en la escuela como agentes del cambio institucional. En algunos casos la violencia y el miedo a ella aparece con énfasis en los docentes que se reconocen con escasas herramientas para encarar el problema, la violencia que interrumpe su labor cotidiana atenta en definitiva contra diversos actores. Esta problemática sin duda plantea una interpelación respecto de su abordaje y define también imperativo para el Trabajo Social respecto de su abordaje con estrategias que, creemos plantean un camino en la escuela que puede ser la asistencia pero también la prevención; la difusión de derechos entre otras.

Posiciones y posicionamientos…algunas conclusiones sobre estrategias

En la compleja trama institucional, la diversidad de problemáticas busca responsables. La responsabilidad recae en todos y en nadie al mismo tiempo, lo que impacta en la falta de claridad y transparencia en definir una posición y en los procesos de toma de decisiones en los niveles en los que se definen las políticas y las acciones. En los casos seleccionados, se pueden distinguir las capacidades de la escuela para identificar y reconocer los problemas presentes en el escenario, no así las competencias que requiere el abordaje de la conflictiva y de los vinculados en la trama social. La falta de proyectos, de estrategias y recursos especializados, obstaculiza la intervención, genera impotencia, llevando en ocasiones a un descentramiento de la misión de la escuela y un alejamiento del conocimiento. ¿Qué responsabilidades nos plantea respecto de la circulación de ideas en la trama social? ¿Qué interpelaciones nos resta hacernos como intelectuales en la trama educativa? En ésta dirección pareciera que las estrategias pueden apuntar fundamentalmente a procesos y dispositivos de democratización que se instalen en la dimensión organizativo/ normativo. Este hecho sin duda abre el juego para instalar estrategias de intervención que definan además elementos a debatir e incorporar en el proyecto institucional; y en éste sentido las estrategias que incorporan elementos de confrontación y debate respecto de los componentes del proyecto (ej: que escuela queremos; que relaciones buscamos en el hecho educativo; que objetivos nos planteamos desde la docencia; que objetivos tiene nuestro centro de estudiantes; etc) son una clave para las acciones y dispositivos a definir en los marcos de la intervención.

En el debate con los actores se reconoce que el trabajo en equipo debe ser una prioridad que hoy no está presente en la escuela. Aunque se reconocen los esfuerzos de los actores institucionales; las condiciones en las que se desarrolla la tarea docente son complejas, y estas cuestiones son obstaculizadores de los proyectos de cambio en vistas a democratizar las instituciones y posibilitar la gestación de vínculos con mayor horizontalidad….En esa dirección; la violencia es un elemento que se “cuela y permea” las relaciones haciendo más compleja su lectura y abordaje, porque está atravesada por las visiones y ejercicio del poder. Los estudiantes también identifican aspectos propios de su entorno escolar, espacio físico y social, leídos como violencias a las cuales están expuestos. Es significativa la lectura que hacen respecto de cómo se encuentran posicionados en la escuela, según su propia visión: por un lado una percepción de cuidado y determinado grado de identidad institucional, pero por otro, expresan, ante ciertas situaciones, sentirse miembros devaluados, se sienten parte pero una parte que a veces no es tenida en cuenta. Estas reflexiones de los estudiantes definen además necesidades que son nuevos requerimientos hacia la escuela y que demandan replanteo también respecto del proyecto institucional, que incluya e incorpore aquellas necesidades e intereses de los estudiantes. En éste marco de lo educativo, lo social como elemento que desplaza el “conocimiento” es contundente sobre todo en los docentes. Sin embargo la complejidad del contexto es reconocida y deja expuesta la imposibilidad de abordar educación sin contexto social. ¿Qué dimensiones de la ética profesional se juegan entonces en ésta búsquedas de respuestas desde la escuela? El juego entre los marcos teóricos e ideológicos de los docentes, directivos, padres y alumnos es una clave para la inclusión o no de la problemática social en la escuela, para identificar los obstáculos y posibilidades institucionales orientándolos hacia estrategias que atiendan y comprendan la realidad social de los actores que habitan la escuela.

En éste sentido el aporte de las profesionales del TS se vuelve clave a la hora de fortalecer respuestas concretas y con cierto grado de democratización de las relaciones institucionales, esto desde la lectura realizada y posible de realizar desde el nivel de abordaje institucional. El capital social que aún hoy sigue señalando a la escuela como un espacio donde pueden dirimirse las desigualdades sociales, se encuentra sobre la base de los planteos y demandas estudiantiles. En tanto la escuela siga siendo un espacio social de acceso a los derechos esta posibilidad de abordar la cuestión social no parece ajena a la misma.

La inclusión de políticas sociales diversas y no planificada cabalmente termina como una delegación al espacio educativo que requiere ser profundamente evaluadas; y ese sentido nuestro aporte puede plantear una crítica concreta a las políticas públicas vigentes desde una mirada conocedora pero autónoma. La escuela media tiene una profunda influencia sobre el proceso social activo de los adolescentes, pero como ámbito de «socialización» también enmascara u oculta un contenido e intención específicos; esta parcialidad o socialización específica reproduce los grupos sociales. Son formas de reproducción cultural, vinculadas a la reproducción más general de las relaciones sociales existentes, la cual está asegurada por la existencia y auto prolongación de la propiedad y otras relaciones económicas, las instituciones del Estado y otros poderes políticos, y las formas religiosas y familiares. Cabe preguntarnos, entonces, acerca de la práctica cotidiana de estas escuelas, ¿qué y cómo se reproduce el sistema y en cuánto aporta la educación su capacidad de cambio (de las mismas estructuras, de las prácticas, etc) y transformación? La metáfora de la «reproducción» puede oscurecer las chances de cambio, pero también los replanteos de la política educativa…De este modo, la función educadora de la escuela se escurre de las manos o, a pesar de los desesperados esfuerzos de muchos directivos y docentes, es desplazada por otras funciones: asistenciales, administrativas y burocráticas, de contención social, que otras organizaciones públicas, a consecuencia de su desarticulación, han dejado de cumplir.

Ante éste escenario el Trabajo Social desde su mirada institucional tiene aportes que realizar particularmente a partir de la propuesta de estrategias particulares. “En el espacio institucional abordar una estrategia de intervención, nos plantea desafíos particulares, relacionados principalmente al juego de negociaciones y luchas que se hacen presentes en el escenario y que se definen y articulan por las posiciones que los agentes tienen en el campo (como plantearía Bourdieu) y de los capitales que están en disputa. Estas dos cuestiones (posiciones y disputas en el campo) se encuentran sin duda tamizadas por los juegos que llevan adelante los diversos actores”3.

Por otra parte, el sistema educativo se hace cargo de funciones que afectan al escuela y en la construcción de las estrategias éste elemento tiene que estar presente porque los obstáculos para abordar esta complejidad social tiene que ver con la multsignificación de los dichos que se plantean en la institución educativas. Y en esta dirección la importancia de debatir en el ámbito escolar respecto de la presencia de las necesidades sociales en la escuela es un hecho clave en la búsqueda de consensos sobre los derechos de los sujetos que se mueven en ese escenario.

La importancia de la instalación de dispositivos democrático es otra clave que nos remite a las posibilidades de autonomía institucional; a la posibilidad de gestar un proyecto colectivo; de promover compromiso; de recuperar iniciativa. En este sentido sin duda nuestra intervención tendrá que aportar en la construcción de dispositivos que puedan llegar a “no armarse”; convertirse en nuevo espacios institucionales de discusión; abrir el juego para la palabra de todos.

La importancia de generar agendas de debate es otro elemento a plantear en nuestra intervención, el debate respecto del educativo implica también recupera el espacio de la cultura; de lo cívico; de la Ciudadanía. La agenda educativa no sólo se a aulas, sino que plantean epicentro en diversos lugares sociales, por este motivo la intervención institucional es en escuelas a están en esa búsqueda de agenda, nos involucra de sereno en la cuestión política del educación, la democracia, la chance de construcción social. El trabajo social mirando particularmente las instituciones, sus proyectos, sus posibilidades de organizarse, sus nuevas normas, es una disciplina que puede aportar en las prácticas de las instituciones educativas y por otra parte ser desafiado a construir nuevas estrategias en y se conviertan el dispositivo de democracia y de ampliación de derechos.

Por otra parte la intervención profesional, en este caso, en los ámbitos educativos, sin duda abordará la construcción que se vinculen a la gestación de espacios de diálogo, el favor y la reflexión, y la construcción colectiva de estrategias de cambio viables en los escenarios particulares. En estos espacios es importante poner en suspenso los determinismos normativos que inmovilizan, la repetición irreflexiva, las objeciones, los instituidos. Nuestra intervención es desafiada a mirar los proyectos institucionales, las posibilidades de cambio, los sujetos que circulan por la escuela, las formas de organizarse de los sujetos en la escuela, los instituyentes…Tal vez estos sean nuestros principales desafíos.

Bibliografía:
Aguerrondo, María Inés. 1999. La trama de la escuela media. Atando y desatando nudos. Paidos. Bs. As. Argentina.
Blejmar, B: 2000. Tensiones estructurantes de la organización educativa. Novedades Educativas. Bs. As. Argentina.
Bourdieu, Bourdieu, Pierre. Intelectuales, política y poder.Eudeba. Bs. As. 2000.
Garay, L., 1996. La cuestión institucional de la educación y las escuelas, en Butelam, I., (comp) Pensando las instituciones, Paidós, Bs. As. Argentina.
Rotondi Gabriela. La formación y la intervención profesional en la sociedad contemporánea. Hace la conclusión de un proyecto ético político.
González Cristina. La intervención profesional y su dimensión ético política.
Rotondi, Fonseca, Verón. Necesidades que plantean las demandas de Intervención Institucional en escuelas AL Trabajo Social. Investigadoras. 2004- 2005. Espacio Editorial. Bs. As. Argentina. Rotondi, Fonseca, Verón, Villarreal, Gregorio, y otros. Necesidades que plantean las demandas de Intervención Institucional en Escuelas “AL” Trabajo Social III parte: Intervención institucional de Trabajo Social en instituciones educativas. 2006. Escuela de Trabajo Social. UNC.