« Ver Todas « Perspectivas # 3

Actores y procesos sociales en la configuración y funcionamiento de la ciudad

Laura de PeriniDescargar PDF

Resumen

El Presente trabajo se orienta a la búsqueda de la articulación de conocimientos con la realidad, con la finalidad de lograr una aproximación a la explicación de los procesos de producción y funcionamiento de las ciudades, considerando la “sociedad local” como el espacio productor de realidades micro socio-geográficas y como espacio de intervención del Trabajador Social.

El abordaje se realiza teniendo en cuenta que el territorio está determinado histórico, político, social, económico y vivencialmente; donde las prácticas de producción y reproducción social de los actores sociales se encuentran vinculadas con los soportes materiales de la vida urbana y su producción.

Por lo que se trata de un acercamiento al conocimiento de la producción de la Ciudad de Posadas a partir del proceso histórico, social, económico, político y cultural, de su formación y desarrollo pero, fundamentalmente como el escenario de intervención del Trabajo Social y desde la mirara del Trabajador Social como un actor-gestor buscando desencadenar procesos endógenos, como participante y co-constructor de micro realidades.

Introducción.

El Preámbulo de la Carta Orgánica Municipali de la Ciudad de Posadas señala entre otros párrafos sobresalientes,

“… dar a la comunidad su forma y estructura de gobierno dentro de los principios de autonomía territorial, institucional, administrativa y financiera;

Estimular el crecimiento armónico de la ciudad protegiendo su área productiva, la calidad de vida de su población y los recursos naturales; preservando el equilibrio de su medio ambiente; el sistema ecológico y el patrimonio histórico-cultural; tomando en cuenta la incidencia actual y futura en el área municipal de las grandes obras de ingeniería”……
Cabe preguntarse: La Ciudad de Posadas ¿está creciendo en función a esos parámetros mencionados? ¿Se puede hablar de una gestión democrática de la ciudad? ¿Los bienes y servicios urbanos son accesibles para la totalidad de los habitantes?
La Ciudad. El Concepto.

La ciudad concebida como un producto, debe pensarse como un entramado que surge al combinar “un bien de uso privado” con “un bien de uso público”; dos lógicas en constante puja durante el proceso de urbanización.
Es decir, la ciudad como objeto público se define como un conjunto diferenciado de múltiples espacios articulados, públicos (calles, avenidas, plazas, etc.) y privados.

Al hablar como un producto, se hace referencia a los espacios urbanos como la resultante de procesos históricos de conformación y desarrollo.

La vida cotidiana como proceso de producción y reproducción social, política, cultural, económica y ambiental del hombre, o los hombres en su conjunto, adquiere relevancia cuando se analiza la significación de la apropiación del espacio para garantizar la localización de los asentamientos y dar continuidad a la reproducción social.

Por lo tanto la ciudad como un proceso contradictorio, implica analizar y comprender tanto, como bien de uso y como bien de cambio, las necesidades individuales versus las necesidades colectivas. La ciudad como un conjunto de infraestructura, equipamiento y servicios que deben constituir el soporte del conjunto.

El territorio de la Ciudad ii.

La Ciudad de Posadas posee un ejido de 30.977 has de las cuales 5.400 has se encuentran efectivamente ocupadas, vinculándose con una densidad de 50hab/ha. Registra un crecimiento de 7.000 habitantes / año, lo que implica la ocupación aproximada de 70 has. /año que determina una ocupación de 44 has de lotes.
Por otra parte, el total del territorio afectado por el emprendimiento de Yacyretá es de 3000 inmuebles del casco urbano.
Otra de las características particulares de la ciudad de Posadas es la topografía. La ciudad se encuentra surcada por un conjunto de arroyos como una especie de “abanico hídrico”.

Los primeros lineamientos urbanísticos que registra la ciudad de Posadas datan de 1957. En 1971 la Municipalidad dispone la elaboración del Plan de Desarrollo Urbano que da origen al denominado “Plan Posadas”, documento que basa la propuesta de ordenamiento urbano a partir del diagnóstico de conformación de la ciudad a “espaldas al río”.

En 1998 el gobierno municipal diseña el Código de Planeamiento Urbano siendo la idea fuerza el slogan “vivir Posadas”, trabajo que señala como eje, una “gestión de resultados y las obras públicas con visión estratégica”.
El Código de Planeamiento Urbano surge con una lógica predominantemente política basada en la obra públicaiii (obras de ingeniería de elevados costos) en un escenario urbano marcado por la fragmentación, la exclusión, la producción popular del espacio (conocida como la construcción de la ciudad ilegal); por lo que se puede afirmar que el Código no expresa como tampoco prioriza, la gestión de la ciudad a partir de la construcción de los soportes que permitan sostener la aglomeración de las personas.

Al analizar la Ciudad de Posadas en el marco de esta propuesta de planeamiento urbano, la misma, que se puede reconocer en la realidadiv, no está pensada como un lugar para la reproducción social; es decir, no está pensada en función a un conjunto de actividades que deben garantizar la reproducción; por ejemplo la ubicación de los productores artesanales de ladrillos (oleros); la población vinculada con el “comercio ilegal” resultante del paso fronterizo (las paseras); la mano de obra vinculada con la economía informal (changas ocasionales como corte de césped; las tareas de lavado de autos; la venta de productos artesanales como chipas, pan casero, etc.).
El proceso de ocupación espacial en la Ciudad de Posadas.

A consecuencia de las migraciones rural-urbana, las ocupaciones irregulares de los espacios urbanos se fueron dando sobre la franja costera o en las márgenes de los cauces de los arroyos urbanos; en proximidad al casco céntrico y en tierras marginales (áreas reconocidas como los “sectores populares”) para posteriormente, extenderse hacia la periferia de la ciudad, en función a las nuevas edificaciones y los distintos usos del suelo vinculado el crecimiento de los asentamientos urbanos.

Una de las “pruebas” más relevantes de la creciente urbanización en la Ciudad de Posadas es el proceso de ocupación del suelo, determinado por el crecimiento poblacional, la concentración de construcciones habitacionales gerenciadas por el Estado (Provincial como el Instituto de Desarrollo Habitacional –IPRODHA– o la Entidad Binacional Yacyretá –EBYv-) sumada a las obras privadas.

En la Ciudad de Posadas, objeto de análisis en este trabajo, se puede decir que se ha registrado un sistema de ocupación del suelo de manera dinámica, creciente y desordenada, marcada fundamentalmente por la disponibilidad del espacio rural y la vinculación con el crecimiento poblacional.

A su vez, el crecimiento de la Ciudad de Posadas no estuvo acompañado proporcionalmente por obras de infraestructura y servicios comunitarios; la ocupación de tierras periféricas disponibles fueron marcando la expansión de la Ciudad; en 1980 el estado provincial reconoce la modificación del ejido urbano realizando obras de ampliación o extensión de los servicios básicos, generando ello una valorización de tierras y a su vez una dinamización en el mercado inmobiliario en Posadas.
Rasgos generales de la ocupación del espacio:

La ciudad de Posadas empieza su proceso de construcción a partir del eje económico de desarrollo “El Puerto” y su relación con la Estación de FFCC y la traza ferroviaria; proyectándose como un abanico y de manera espontánea, como se refleja en el mapa siguiente.

Proceso de ocupación del espacio urbano: periodo 1840-1997.
Fuente: Municipalidad de la Ciudad de Posadas

graf

El entorno físico natural (el río) determina el primer asentamiento poblacional; “el antiguo casco urbano” ocupado por una vieja burguesía agrocomercial, clase media de comerciantes, profesionales y empleados públicos se fue desplazando con el crecimiento poblacional.

El inmueble como bien de cambio (precio de la tierra-ingresos) fue marcando el desplazamiento a tierras periféricas disponibles que, articulado al proceso permanente de migraciones rural-urbano, dio inicio a la configuración de los “sectores populares” caracterizados por la precariedad habitacional, ausencia de servicios e infraestructura, pobreza, inserción al sector informal de la economía; etc.

Un tema central en el proceso de producción de la ciudad es que, como unidad de organización espacial, no se debe prescindir del conocimiento sobre los espacios disponibles, infraestructura y servicios que acompañen el proceso de ocupación.

El conocimiento se constituye en el eje fundamental para poder generar equilibrio y que no se produzcan alteraciones cuando se vinculen los procesos de demandas y ofertas de servicios básicos; además de direccionar las acciones de gestión de la ciudad en función a la ciudad real.

Como señala Patricia Safa Barrazavi…”El crecimiento descontrolado de las ciudades ha sido generador de graves problemas y fuertes desigualdades sociales, en parte por la falta de vías democráticas que permitan a la población a acceder a la toma de decisiones sobre la planeación y regulación de las mismas”.

Si se centra la mirada en los servicios como un entramado de relaciones entre actores y actividades y, a su vez se vincula con el proceso de urbanización de la Ciudad de Posadas, se considera que la gestión a partir de la década del ‘90vii que se da en este territorio de análisis, fue provocando mayor fragmentación, exclusión y riesgo ambiental, por ejemplo en el caso del servicio de cloacas que no incluye a los asentamientos ilegales ubicados en la margen de los arroyos urbanos, en los que la contaminación de sus cauces es elevada.

En 1982 un Informe de Organización Panamericana de la Salud ya mencionaba la situación de los arroyos de la ciudad calificando como “cloaca a cielo abierto”viii.

La ciudad real marcada por el crecimiento poblacional explosivo, desagües cloacales sin tratamiento, el lanzamiento permanente de desperdicios a los arroyos, el progresivo recrecimiento del embalse de Yacyretá -con bajo escurrimiento de las aguas- determina una grave implicancia en la salud de la población más aun, si se considera que el eje hídrico madre -el río Paraná- está recibiendo toda clase de efluentes como desagües cloacales, aguas servidas; efluentes industriales, desperdicios hospitalarios; etc.ix por lo que se impone un gran desafío en la gestión de la ciudad para satisfacer las necesidades sin comprometer las generaciones futuras.
La gestión de la ciudad.

Pensar en gestión es de alguna manera hacer que las cosas sucedan, es decir que la gestión es un proceso de intervenciones de determinada manera y sobre la base de propósitos, proceso en el que se vinculan distintos actores sociales.

Es un proceso que incluye múltiples y complejas variables atravesadas por la dimensión del tiempo; vinculado con distintas lógicas; la gestión crea condiciones; construye escenarios adecuados y se desarrolla en el terreno de la complejidad, el cambio, el poder, el conflicto y las tensiones.
La gestión de la ciudad y los actores.

Antes de avanzar sobre la gestión de la ciudad, es necesario hacer referencia a ¿quienes son los que producen la ciudad? es decir, reconocer los distintos actores sociales que intervienen, los actores y las lógicas. Porque son todas las familias y todas las actividades económicas las que van configurando ese producto definido como ciudad.

Se considera “actor” a toda persona, conjunto de personas, organismos e instituciones que tienen algún tipo de vinculación con la problemática que se aborda como tema de gestión y que jugar un papel o rol preponderante en la toma de decisiones.

De acuerdo al Prof. Pedro Pirezx los actores pueden ser definidos como unidades reales de acción en la sociedad: tomadores y ejecutores de decisiones que inciden en la realidad local.

Reconocer los actores es además comprender las lógicas predominantes en la producción de la ciudad; porque encontramos distintos actores orientados por distintas lógicas:

Por la lógica de la ganancia. Producción de y en la ciudad. Las unidades económicas diversas: a nivel local, provincial, regional, nacional; del Mercosur; internacional; etc.

Por la lógica de la política. Las decisiones que se toman con respecto al uso del suelo, la distribución, la generación de mecanismos que posibilitan el acceso al suelo.

La lógica que determina la conformación de la “ciudad legal” en contraposición de la “ciudad ilegal”.

Cómo se van articulando tres dimensiones de la producción de la ciudad: a) suelos, b) producción popular y, c) servicios.

Por la lógica de la necesidad. Los actores que no pueden comprar el espacio para la reproducción social (el mercado) y tampoco puede resolver con la lógica política; esta situación va generando el denominado principio de “legitimación” de ocupación del suelo.

Pero, a estas lógicas se suma la lógica del conocimiento científico, técnico, ideológico, que no genera procesos autónomos (decisiones y acciones específicas sobre la ciudad) sino que se vincula con alguna de las tres lógicas.

La sumatoria y articulación de estas lógicas adquieren relevancia cuando se piensa la producción de la ciudad en el marco del desarrollo. Cuando se busca una instancia superadora a la planificación tradicional, cuando la idea o la acción se sustenta en que se planifica mientras se gestiona y se gestiona mientras se planifica, que la acción se valida con la intervención de actores colectivos; articulando las diferentes lógicas en la construcción sociopolítica de un escenario sustentable que garantice a las generaciones futuras la posibilidad de reproducción social.

La gestión de la ciudad entonces, es el proceso de articulación de estos actores y sus lógicas, constituyendo procesos políticos-técnicos que orientan a la producción de la ciudad y el funcionamiento.

La gestión de la ciudad se concentra en las instituciones del estado a cargo de la ciudad; es decir, la organización política del territorio, que opera con un aparato técnico, ideológicamente orientado al tipo de ciudad se quiere producir.
En ese proceso intervienen procedimientos o instrumentos directos o indirectos que se utilizan para producir la ciudad:

Directos: normas, reglamentos, que establecen – regulan o son parámetros para las decisiones privadas. El Código de Planeamiento Urbano en la Ciudad de Posadas.

Indirectos: realización de obras de infraestructura y servicios. Básicamente pensado en la cobertura territorial del servicio y la cobertura social del servicio.

Servicios urbanos: esenciales para el funcionamiento de la ciudad.
Servicios sociales: educación, salud, generación de empleo.

Los servicios sostienen la capacidad de las ciudades de producir riqueza y está determinado o definido a partir de: ¿qué servicios?, ¿hacia quien esta dirigido?, ¿cómo acceder?
La cobertura está determinada por el modelo de gestión que se adopta y que va configurando el mapa de inclusión o exclusión.
La gestión de la ciudad de Posadas.

Analizando la Ciudad de Posadas, el Municipio se constituye, indudablemente, en la institución de gobierno de la comunidad local, pudiendo diferenciarse el gobierno territorial formal y el fenómeno territorial real.

La Ciudad de Posadas, como territorio real está determinada por los cambios que operan con la expansión urbana ilimitada; los flujos migratorios que alteran la geografía urbana tradicional, con la configuración desigual de infraestructuras y servicios; con la tenencia desigual en el proceso de apropiación del espacio; el predominio de relaciones sociales fragmentadas, el aumento de las necesidades básicas insatisfechas; la población económicamente activa vinculada en alto porcentaje a la economía marginal y dependiente de los diversos programas socio asistenciales del Estado; en conclusión, un escenario social marcado por un modelo de gestión que posee escasa articulación con la calidad de vida urbana.

Sin profundizar en las características ni en la calificación de la gestión de los servicios urbanos, los actores que intervienen en el proceso de planificación, toma de decisiones y la producción de la actividad pero, con el fin de establecer una aproximación al conocimiento de como operan en la realidad, se puede decir que la superposición actores, de acciones entre el estado nacional-provincial-municipal complejizan el escenario y más aún se torna inviable cuando los procedimientos no están claramente definidos provocando que sus componentes no cumplan con la función o papel urbano.

Es decir, las diversas lógicas que operan en el espacio urbano, determinados por la heterogeneidad de los actores, la fragmentación política y la acumulación de poder, conduce a la confusión de las competencias, provoca un proceso creciente de exclusión y, en las contradicciones que resultan entre las necesidades / problemas y las representaciones políticas, opera un proceso creciente de perdida de ciudadanía.

La tensión y los conflictos de competencia, los espacios que se reclaman para sí, que genera “la irracionalidad en la gestión de la ciudad” que se vincula con la incapacidad de gobernabilidad. Si entendemos a ésta (la gobernabilidad) como la capacidad de orientar y conducir la configuración y funcionamiento urbano con respuestas democráticas a las necesidades de la población y a las actividades económicas, en una perspectiva pública.

Bajo el concepto de descentralización, el Municipio de la Ciudad de Posadas, inició la conformación de Delegaciones Municipales, ubicando éstas en los espacios de mayores concentraciones urbanas. Pero, analizando las funciones que cumplen estas delegaciones, se puede inferir que se presenta una desconcentración de funciones administrativas y baja autonomía; en algunos casos se constituyen en receptorías de demandas de servicios y derivaciones a la Sede Central.
Las Delegaciones carecen de presupuesto operativo propio y están dependiendo de programas centrales que pueden extenderse o ejecutarse en las áreas de competencia o influencia.

Por lo señalado la gestión de la Ciudad se encuentra atravesada por diferentes dimensiones y lógicas políticas que están en permanente contradicción y por lo tanto no tiene la capacidad de generar un espacio de integración de gobiernos y jurisdicciones. Los impedimentos están vinculados con procesos de capitalización y acumulación de poder; los actores excluidos de la ciudad formal se van incorporando a la red clientelar, al sistema prebendario orientado a la acción política particularista que subordina lo público fortaleciendo el poder político personal.

A manera de una primera conclusión se puede afirmar que si bien los procesos de configuración de las ciudades no son independientes a los procesos macro estructurales y no pueden realizarse lecturas solo a partir de realidades micro sociales; la mirada focalizada de como se construye el proceso de conformación de las ciudades, en un intento cognitivo de “armar” un “rompecabezas” para la comprensión de los modelos de gestión urbana o gestión de la ciudad que configuran “el hoy” de los escenarios en estudio (lo local).

Analizar la ciudad como producto es reconocer las estructuras sociales, económicas, políticas; las relaciones de poder; implica reconocer el ámbito donde se materializa la construcción de la ciudad, comprendiendo las contradicciones entre la producción del suelo y la producción de la vivienda; la producción mercantil versus la producción popular; reconocer los procesos que orientan la conformación de la ciudad y la ciudad ilegal.

Introducirse al análisis de la articulación de los procesos de producción de la ciudad implica también reconocer la orientación ideológica que predomina en la configuración socio-territorial a la que la población le atribuye significaciones de pertenencia, de apropiación, de reproducción y sostenibilidad en el tiempo.

La gestión de la ciudad debe constituir un proceso de transformación creciente superador a las normativas de la planificación tradicional; debe implicar un involucramiento de los actores en base a la ampliación democrática de la toma de decisiones y la participación social; esto queda claro a partir de cómo se elabora Código de Planeamiento Urbano, un producto de carácter técnico, pensado de “arriba hacia abajo”; sobre la producción de una ciudad ideal y no construido a partir de la ciudad real.

Si bien la producción de la ciudad es en sí misma un proceso de construcción sociopolítica, fundamentalmente de decisión política del gobierno o del ámbito territorial del gobierno, las lógicas y actores deben vincularse en una estrategia con características interdisciplinaria, multisectorial y participativa.

La ciudad debe ser concebida como una totalidad de productos diferentes destinados a satisfacer las necesidades colectivas e individuales, producida y reproducida cotidianamente por un conjunto de actores, por lo tanto, la gestión del Estado basada en eficiencia y eficacia en la acción supone que el conjunto de bienes materiales y servicios constituyen satisfactores de la aglomeración urbana; en el marco de un proceso de democratización, de resolución de los conflictos y de trabajo de las diferencias que surgen de las lógicas de los distintos actores.

Estos escenarios democratizados son posibles cuando los representantes políticos electos, que ocupan distintos lugares de la estructura de gestión, revisen, rehagan o reformulen las prácticas políticas tradicionales basadas en la captación de voluntadesxi es decir, desterrar las estrategias vinculadas a la organización de la pobreza y la ampliación de la exclusión socio-económica.

Si algo es evidente en la producción de la Ciudad de Posadas, es que aún el Municipio no ha podido resolver el papel que le cabe en la búsqueda de satisfactores y en los soportes necesarios del aglomerado urbano en crecimiento, que de acuerdo a los datos de la realidadxii, se ha constituido en uno de los mayores problemas.

En síntesis, la Ciudad de Posadas, por la conjunción de carencias señaladas en la gestión de la ciudad, no puede plantearse un nuevo modelo de construcción de abajo hacia arriba en el marco del desarrollo endógeno, hasta que no exista por parte de los responsables de la producción de la ciudad, “pensar” la ciudad desde otra mirada, desde otra parte, con acciones que permitan reconocer y articular las capacidades locales, convocar a la participación de la comunidad desde sus necesidades y recursos, sean estos existentes o potenciales.
El Trabajo Social en el escenario de intervención comunitariaxiii.

El objetivo de la intervención en el Trabajo Social.

El Trabajo Social como profesión en la práctica social comunitaria se vincula con procesos de generación de espacios de participación y reconocimiento de los derechos. Es una práctica vinculada a la búsqueda del desarrollo de capacidades pero, no únicamente, de aprendizajes y transferencia de conocimientos sobre técnicas o mecanismos operacionales.

El Trabajo Social tiene una práctica más bien vinculada a un sentido político-educativo de construcción de ciudadanía, de la búsqueda de desencadenar procesos democráticos de empoderamiento, fortalecimiento de las acciones de los actores en la generación de escenarios más democráticos, de construcción social de lo colectivo, del desarrollo de potencialidades colectivas para hacer frente a la desigualdad y exclusión.

Las estrategias de intervención comunitaria desde el Trabajo Social esta relacionada con el desarrollo de capacidades para la resolución de tensión social, conflictos, generación de alianzas, asociatividades y distintas formas organizativas que permitan a través de la articulación de actores e intereses construir una identidad colectiva a fin de llevar adelante un conjunto de acciones vinculadas con bienestar, ciudadanía y derechos.

El Trabajo Social en el ámbito comunidad, desde una intervención con sustento teórico-metodológico- ético-político, se constituye en un problematizador de la relación ciudadano- derechos, buscando generar la ruptura existente de la “naturalización” de la realidad y la explicación “fatalista” de los hechos.

Hoy el proceso de inserción, conocimiento e intervención del Trabajo Social sobre la realidad se concreta en el marco de la comprensión del sentido de la acción de los sujetos en los procesos determinados por la diversidad de la acción colectiva (los distintos actores y las distintas lógicas), de la comprensión de las prácticas reproductivas (la vida cotidiana), las estrategias de subsistencia, la amenaza de exclusión creciente, la heterogeneidad y la pluralidad de identidades, un escenario complejo, dinámico y cambiante que por ser un espacio “micro” no es sinónimo o equivalente a insignificante, señala Parola “puede ser hermoso o terrible, pero también muy complejo”xiv.

Las ciudades y los actores, donde se enmarca el Trabajo Social más inmediato, constituye un espacio que sólo puede ser recuperado por sus ciudadanos, en la medida que se reconstruya una nueva relación histórica entre función y significado, mediante la articulación de lo local con lo global (barrio/municipio- municipio/provincia- provincia/nación). Sus líderes deben ser capaces de apropiarse de la responsabilidad que ello significa, pero al mismo tiempo conocer el entorno social y político que los enmarca.

El Trabajo Social, por lo tanto en este contexto debe direccionar su práctica al reconocimiento de ¿cómo es el proceso de producción de la ciudad?; reconocer los modelos de gestión urbana, y trabajar las unidades territoriales desde la visión espacial-social. Es decir, la comprensión de una unidad social que comparte ciertos rasgos comunes, identidad, historias, costumbres, necesidades y recursos existentes ó potenciales.
Identificación de la Secuencia metodológica-operativa del Trabajo Social en la dimensión Comunidad a partir de pensar el barrio como un recorte representativo del producto “ciudad”.

captura

 

Por lo señalado, se considera que en el ejercicio profesional del Trabajador Social se hace imprescindible introducir el estudio de los efectos que el proceso de territorialización de la pobreza ha generado. Reconocer la topografía social, los espacios sociales en los que se reúnen las desigualdades y donde se inscriben en la experiencia vital cotidiana y subjetiva, los patrones de inclusión/exclusión social.
El escenario de intervención y una construcción diferente de la intervención social. Nueva mirada en la intervención a nivel comunidad desde el Trabajo Social.

Criterios tradicionales Criterios actuales
La comunidad Relaciones sociales dentro de un espacio definido en función a la resolución de problemas Territorio delimitado-delimitable en el que se construyen distintas relaciones con diferentes intensidades. Recorte socio territorial de un todo denominado ciudad. La ciudad como producto y los modelos de gestión
Articulación de programas Programas dispersos, desarticulados, o superpuestos. Programas articulados y enfocados hacia objetivos de política social a largo plazo.
Desarrollo humano sostenible
Enfoque de problemas Unidimensional, sectorizado, salud, vivienda, etc. Sistémico, relaciona todos los aspectos vinculados con el desarrollo social.
Equipo Cada programa tiene un responsable político que lo toma como coto personal Se forman equipos interdisciplinarios que piensan distintas acciones de manera articulada.
Continuidad Lo social es un tema político, a cambio de gobierno cambio de equipo. Permanencia de equipos técnicos a pesar de los cambios políticos. Modelo de Gestión de la Ciudad.
Espacio de intervención Reducido a la conformación de grupos de acción comunitaria para la resolución de temas/problemas. La localidad pensada como opciones para el desarrollo local.
Información necesaria Información geo-demográfica reducida. Construcción Compleja toma de decisión e información a manejar.
El diseño de políticas A cargo de los políticos, de arriba-abajo.
Impuesto- directivo
La participación de los distintos actores sociales es fundamental en el diagnóstico de los problemas sociales y tienen las soluciones adecuadas para resolverlos.
La Asignación de recursos Recursos asignados por vinculación política, políticas sociales son focalizadas y generadoras de clientelismo. Recursos asignados por necesidades sociales, eficacia de las acciones y políticas sociales universales. Respeto a los derechos sociales y el principio de ciudadanía

Programas dispersos, desarticulados, o superpuestos.
Programas articulados y enfocados hacia objetivos de política social a largo plazo.
Desarrollo humano sostenible
Enfoque de problemas
Unidimensional, sectorizado, salud, vivienda, etc.
Sistémico, relaciona todos los aspectos vinculados con el desarrollo social.
Equipo
Cada programa tiene un responsable político que lo toma como coto personal
Se forman equipos interdisciplinarios que piensan distintas acciones de manera articulada.
Continuidad
Lo social es un tema político, a cambio de gobierno cambio de equipo.
Permanencia de equipos técnicos a pesar de los cambios políticos. Modelo de Gestión de la Ciudad.
Espacio de intervención
Reducido a la conformación de grupos de acción comunitaria para la resolución de temas/problemas.
La localidad pensada como opciones para el desarrollo local.
Información necesaria
Información geo-demográfica reducida.
Construcción Compleja toma de decisión e información a manejar.
El diseño de políticas
A cargo de los políticos, de arriba-abajo.
Impuesto- directivo
La participación de los distintos actores sociales es fundamental en el diagnóstico de los problemas sociales y tienen las soluciones adecuadas para resolverlos.
La Asignación de recursos
Recursos asignados por vinculación política, políticas sociales son focalizadas y generadoras de clientelismo.
Recursos asignados por necesidades sociales, eficacia de las acciones y políticas sociales universales. Respeto a los derechos sociales y el principio de ciudadanía

En definitiva, si se considera la participación de los actores en la planificación como un elemento esencial para el desarrollo sostenible y sustentable de la ciudad o barrio y, por ende del desarrollo social, entonces estamos hablando de inversiones sociales de capital humano y no de gasto social.
Características del Escenario de la Intervención del Trabajo Social en la dimensión comunidad.

El escenario de la cotidianidad de la intervención del Trabajo Social, constituye un recorte de la realidad histórica- socio-económica-cultural- política, etc. reconocida como “la comunidad”, “el barrio”, es decir, una unidad socio-territorial diferenciada del todo “la ciudad” pero “es parte” de ese todo.

“El barrio” como dimensión de intervención del Trabajo Social, se define como un espacio socio-territorial local que se construye a partir de la relación entre los distintos actores y las lógicas predominantes; el habitusi de Bourdieu que permite comprender como funciona la cotidianidad.

A ese recorte territorial la población le otorga significado y construye identidad a pesar de la heterogeneidad; la característica de este espacio es que se conforma a partir de la imposibilidad de ingresar al mercado inmobiliario; de ingresar a la trama urbana y acceder a los servicios mínimos que constituyen el soporte del producto ciudad.

El Trabajo Social interviene en esos espacios, reconocidos como ciudades ilegales que son el producto de la contradicción de la ciudad y de la significación entre bien de uso y bien de cambio; entre la significación jurídica y la significación funcional como base de reproducción social.

Por lo expuesto se considera como el escenario signado por la ausencia del Estado en materia de política social, desempleo y flexibilización laboral, la pauperización y la acentuación de la pobreza estructural, de exclusión creciente que genera un complejo proceso en el cual es necesario generar el debate para reformular el límite de lo “publico”, lo “privado”, lo “individual”, lo “colectivo” en la gestión de la ciudad.
Los espacios de intervención como territorio generador de identidadesii

Tenti Fanfaniiii escribe en un documento: “Muchos niños nacen y crecen en espacios sociales y en hogares que no cumplen ninguna función estratégica para el conjunto (desempleados, subempleados, empleados del sector informal pobre, etc.). Su contribución a la reproducción del conjunto tiende a ser mínima. La exclusión social se manifiesta y al mismo tiempo se refuerza mediante la segregación espacial-territorial.”
La exclusión social, económica y territorial tiene impacto socio-emocional. Identificarse y construir identidad a partir de la significación de “ser los que están de más en la ciudad” como “los otros diferentes”, va provocando no solo la exclusión física territorial como ghettos o islas urbanas sino son entornos en los que aparecen un conjunto de estrategias que van tomando cuerpo y afianzándose y que representa para “los iguales” la sobrevivencia del mas fuerte; donde la violencia es el escenario para resolver los diferentes conflictos.

Las condiciones de vida de la exclusión hace que muchos hogares se desarrollen en medio de estas configuraciones sociales donde predominan la inseguridad, la angustia, la instabilidad, el miedo, la ausencia de porvenir; pero los procesos de apropiación son diferentes; las construcciones de identidad y el “ser de”; “diferente a” son situaciones que no pueden describirse como homogéneas.

Lo antes expuesto determina que cada proyecto – de investigación o de intervención en el ámbito local-barrial, debe direccionarse a contribuir al reconocimiento de la diversidad, la heterogeneidad, trascender las cifras y los indicadoresiv que buscan dar cuenta de estas realidades como homogéneas y que son muy diferentes cuando uno las enfrenta, cuando se recorre los denominados ‘barrios críticos’ (asentamientos, villas, etc.).

La formación en la Ciudad de Posadas de barrios considerados como “críticos” es la más clara expresión de los tres procesos, que los diversos estudios sobre la territorialización de la pobreza señalan:

a) El de la segregación residencial, que integra homogéneamente un vecindario y al mismo tiempo lo diferencia de otros;

b) El de la separación de los espacios públicos de sociabilidad que impide el encuentro entre sujetos provenientes de distintos orígenes socio-económicos; y

c) El de la segmentación de servicios sociales básicos, entre los que se destaca por su influencia en la formación ciudadana, la segmentación en el acceso a la educación y la cultura
Lo que queda demostrado es que, cuando la relación entre Estado y sociedad civil se encuentra fragmentada, desvinculada, desarticulada, se genera una desviación en la orientación de la gestión y, siempre los beneficios se direccionan hacia la esfera del poseedor del poder y los instrumentos capaces de generar poder (los programas sociales focalizados, la ampliación de la brecha socio-económica, las acciones electoralistas, etc.)

Pero ese divorcio impacta en la sociedad en general porque no solo se dilapidan recursos sino que se está recortando truncando el futuro de las generaciones siguientes. No se lleva adelante una gestión que desencadene un proceso que garantice un desarrollo humano, social y sostenible.
Conclusiones Generales.

La gestión de la Ciudad de Posadas frente al fenómeno de crecimiento desorganizado, ilimitado y sin soportes (infraestructura y servicios) se presenta con una gestión municipal dependiente de los fondos de coparticipación; con marcadas superposiciones de acciones entre el estado provincial y el municipal; con debilitamiento de lo público ante la preponderancia de los intereses individuales de quienes ocupan con transitoriedad el poder.

El Municipio a través de sus Delegaciones en los espacios de recorte micro social no posee la autonomía suficiente para representar a los excluidos de la ciudad formal y dar respuestas a las variadas y complejas demandas. Es entonces, en ese territorio donde los procesos de fragmentación y exclusión son más visibles y hasta a veces pareciera estar planificado para que nada cambiev.
Los barrios, son espacios socialmente construidos, son el resultado de lógicas y complejas interacciones en permanente conflicto y negociación. Esto implica el surgimiento de diferentes maneras de apropiación por parte de diferentes grupos sociales, desde un asentamiento organizado hasta una apropiación compulsiva.

Por lo que se concluye, que la ciudad pensada como productora y garantista de procesos democráticos como enuncia el Preámbulo de la Carta Orgánica Municipal; en la que los bienes urbanos públicos son accesibles de manera igualitaria para todos los habitantes; esa ciudad, se encuentra plasmada en una intención y no constituye una real gestión de la ciudad.

Si se piensa en un cambio, se debe pensar en un desafío político. Desencadenar acciones tendientes a provocar transformaciones en base a la ampliación democrática de tomas de decisiones y la participación social. Ello implica iniciar un proceso de articulación entre las distintas dimensiones que conforman el escenario complejo, dinámico, multifacético, de múltiples actores y lógicas diferentes, de heterogeneidad y de identidades diversas.

Ese proceso requiere indefectiblemente redefiniciones, nuevos contratos, revisar los modos de organización institucional, la lógica de la distribución de los recursos, reconstruir valores y normas.

La racionalidad en el uso de los recursos, la optimización y la productividad deben ser temas de la agenda en el debate en el proceso de producción de las ciudades. El territorio- independiente de la escalaridad- debe considerarse como el resultado de un proceso de construcción, de calidad institucional, de organización de los actores locales, de las estrategias para enfrentar desafíos y oportunidades, de aprendizajes colectivos, de valores dominantes y en función a la sostenibilidad.

La gestión de la ciudad se constituye, a través de la planificación, en una herramienta fundamental para construir ciudadanía. Pero para ello es imprescindible la voluntad política de los gobernantes que definan con claridad las condiciones objetivas que favorezcan los mecanismos y canales requeridos para poder ejercitarla. Es necesario que los actores en el rol de ciudadanos sean capaces de ejercitar sus derechos.

Por otra parte no debe estar ausente el conocimiento de que las “identidades vecinales, además de ser una construcción social y cultural, son una arena de conflictos”vi. La articulación de las diferentes lógicas debe plasmarse en un proceso de planificación y toma de decisiones de tipo participativa e incluyente en la gestión de la ciudad.

Por último, pensar en desarrollo local en este contexto, se considera que solo es posible siempre y cuando el Estado (Municipio- Provincia- Nación) no renuncie a sus funciones indelegables y se plantee el desafío de gestión de la ciudad a partir de la resignificación política del territorio y reconozca los intangibles del desarrollo (formación, organización, conductas, valores, interacción, aprendizajes, co-responsabilidades, etc.).

Como señala Madoeryvii el proyecto político local como expresión del desarrollo territorial es asumir nuevos ámbitos, nuevas prácticas, nuevos agentes. Es un espacio único pero de múltiples espacios relevantes; el Estado redefine sus funciones y, una nueva política es posible a partir de las particularidades, especificidades e identidades.

En la Ciudad de Posadas, esos espacios están identificados como la ciudad ilegal, de los asentamientos y villas, son los espacios propicios de generación del “clientelismo político” y profundización de la gestión basada en modelos tradicionales. No de la ciudad pensada a partir de la igualdad en el acceso de los servicios y de participación de las decisiones.

La Intervención del Trabajo Social se da en escenarios singulares, caracterizados por la fragmentación social, y la irrupción de las nuevas formas de la exclusión, circunstancias que implican una serie de cuestiones que hacen necesaria una mirada profunda hacia las nuevas formas de la singularidad.

Debe quedar claro que el Trabajo Social opera sobre las manifestaciones de la cuestión social pero el Trabajo Social no opera sobre el carácter estructural de la cuestión social.

Debe partir de ella para analizar y tratar de entender, interpretar, comprender, buscar respuestas dado que es el escenario donde se expresa o manifiesta la vida de los sujetos en la cotidianidad. La Cuestión Social, es fuertemente heterogénea con diferentes singularidades.
El territorio encierra lógicas, fracturas y heterogeneidades que determinan conflictos y confrontaciones en su interior. El Trabajador Social tiene la responsabilidad profesional de realizar estas lecturas, producto de la conjugación macro-micro-macro, lógicas, actores, reconocer a partir de los aspectos tangibles los aspectos intangibles que operan en lo cotidiano.

Los barrios como espacios microsociales son productores de construcciones simbólicas, las prácticas de esa unidad territorial adquieren sentido en ese contexto, en el proceso histórico de configuración y en relación con el todo “ciudad” del cuál son parte.

Pero si bien “aparentan” una homogeneidad en cuanto a las características generales de sus economías marginales, las estrategias en la configuración de redes sociales; los rituales, la segregación, sufrimientos, muertes, violencia, exclusión y pobreza están atravesados por procesos de diferenciación en la vida cotidiana que va conformando un “nosotros” en relación con “los otros”.
Bibliografía

AUYERO, J. – 2004- “Clientelismo Político. Las Caras ocultas”. Colección Capital Intelectual. Bs.As

BARTOLOMÉ, LEOPOLDO- DANKLMAIER, C.- 2000- Posadas y los impactos del Proyecto Yacyretá. Posadas. Mnes.

BOURDIEU, P. – 1997 – “Razones Practicas. Sobre la Teoría de la Acción” – Editorial: Anagrama –

GUTIERREZ, A. -1995-. Pierre Bourdieu. Las prácticas sociales. Editorial Universitaria. Universidad Nacional de Misiones.

DUHAU, E. -1998- La urbanización popular en América Latina. En Hábitat popular y política urbana. MA. Porrúa. Universidad Autónoma Metropolitana. México.

MARCHIONI, Marco. -2000- Comunidad, participación y desarrollo. Teoría y metodología de la intervención comunitaria. Editorial Popular. Madrid

MADOERY, Oscar.-2001- El proyecto político local como alternativa de desarrollo. Revista Política y Gestión Vol. 2. UNSAM. Homo Sapiens.

PIREZ, Pedro.- 1995- Actores sociales y gestión de la ciudad. En Ciudades. Red Nacional de Investigación Urbana. Año 7. Nro.28. México.

PIREZ, Pedro. – 1994- Capitulo II. Gobierno y Gestión de la Ciudad en Buenos Aires Metropolitana. Gobierno y Gestión de la Ciudad. Centro Editor de América Latina. Bs.As.

PIREZ, Pedro. – 1999- Gestión de servicio y calidad urbana en la ciudad de Buenos Aires. En EURE Vol. XXV. Nro. 76. Santiago de Chile.

PIREZ; Pedro. – 2001- Gestión de Servicios y Exclusión en América Latina. Serie Síntesis 10. Unión Iberoamericana de Municipalistas, Granada.

PIREZ, Pedro.- 2001- Cuestión metropolitana y gobernabilidad urbana en la Argentina. En Transformaciones Globales, Instituciones y políticas de desarrollo local. Homo Sapiens Ediciones. Rosario.

PIREZ, Pedro. – 2004- Instituciones políticas y gestión urbana en el Área Metropolitana de Buenos Aires. En Cuadernos PROLAM / USP. San Paulo. Año 3. Volumen 2.

ROZAS PAGAZA, M. -2001- “La intervención profesional en relación con la cuestión social”. Buenos Aires. Editorial Espacio.

ROZAS PAGAZA, M.- 1998. Una perspectiva teórica metodológica de la intervención en el Trabajo Social. Buenos Aires. Editorial Espacio.

TENTI FANFANI, E. -1989- “Estado y pobreza: estrategias típicas de intervención”. Buenos Aires. Centro Editor de América Latina.

TENTI FANFANI, E.- 2000- La educación básica y la “cuestión social” contemporánea- (notas para la discusión).Buenos Aires.

SAFA BARRAZA, P- 1998-. Vecinos y Vecindarios en la Ciudad de México. Capítulos I- II – III y IV. CIESAS-UAM. México.

SINGER, P.- 1975-. A modo de introducción: Urbanización y clases sociales. Texto de Economía Política de la Urbanización. Editorial Siglo XXI. México. Biblioteca UNSaM

VELEZ RESTREPO, OLGA. 2003. Reconfigurando el Trabajo Social. Perspectivas y tendencias contemporáneas. Buenos Aires. Editorial Espacio.

WACQANT, L.- 2001- Parias Urbanos. Marginalidad en la ciudad a comienzos del milenio. Capítulos I – II y III. Editorial Manantial. Bs.As.

Otras fuentes de Información

Carta Orgánica Municipal de la Ciudad de Posadas. Provincia de Misiones. 30/11/1988
Código de Planeamiento Urbano de la Ciudad de Posadas. Año 1998.
Censo de Población y viviendas. INDEC. 2001
Centro de Documentaciones de la Entidad Binacional Yacyretá. Sede Posadas, Misiones.

Plan de Manejo del Medio Ambiente de Yacyretá. 1992 (PMMA)
Plan de Acción para el Reasentamiento y Rehabilitación de la población afectada por Yacyretá. 1992 (PARR)
Plan Estratégico de Yacyretá. 2002
Programa de Rehabilitación y Apoyo social de Yacyretá. Manual Operativo.2002

Informes de las Prácticas Pre-Profesionales de alumnos de la Licenciatura en Trabajo Social. Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales. Universidad Nacional de Misiones. Período 200-2004

Referencias del Documento.

1 Sancionada y Promulgada el 30/11/1988 en la Cdad de Posadas, Misiones. Pág. 1.
2 Información del Código de Planeamiento Urbano. Municipalidad de la Cdad de Posadas. Año 1998.
3 Ejemplo la construcción, como prioridad, de la obra costanera y no la gestión de ordenamiento espacio urbano en
base a la existencia de más de 48 asentamientos irregulares dentro del ejido urbano; asentamientos con carencia de
infraestructura y servicios.
4 Desde 1974 las obras de conjunto de viviendas fueron ocupando los espacios disponibles, a manera de enclaves, sin
respetar pautas o lineamientos; claro ejemplo la no previsión de servicios básicos, cloacas, calles internas, etc.
5Asentamientos urbanos vinculados con la relocalización de familias afectadas por la conformación del embalse a
raíz de la construcción de la represa hidroeléctrica de Yacyretá
6 Safa Barraza, Patricia. Las identidades vecinales en las metrópolis: un acercamiento teórico. Capitulo I-Pág.37:40.
7 Década marcada por el proceso de descentralización y privatización además de conjugado con la superposición de
acciones estatales provinciales y municipales.
8 Término que busca traducir la situación de elevada contaminación a partir del registro de vertidos sanitarios,
industriales, etc. al río Paraná.
9 Informes elaborados por distintas consultoras ambientales -de circulación restringida- que fundamentan la
elaboración del Plan de Manejo del Medio Ambiente de Yacyretá formulado en 1992.
10 Pirez, Pedro, 2005. Actores sociales y gestión de la ciudad. Publicado en Ciudades 28. Octubre -diciembre 1995.
RNIU. México. Págs. 1:6.
11 Prácticas clientelares que se entretejen sobre las necesidades básicas, resquebrajando los derechos y como
consecuencia, la pérdida de legitimación de los reclamos y la condición de ciudadanos.
12 La mirada cotidiana al crecimiento que opera en la ciudad, la aparición permanente de nuevos asentamientos
ilegales. Por otra parte, se constituye en una odisea acceder a información real sobre la situación de la ciudad
vinculada con los procesos migratorios rural-urbano.
13 Se considera al concepto de intervención social como la acción intencionada sobre ciertas problemáticas no
resueltas por la dinámica de la sociedad.
14 Parola, Ruth Noemí. Acción colectiva e intervención profesional. Consideraciones teóricas-metodológicas a
propósito del Trabajo Comunitario. Pág. 9. Material Cátedra T.S.III
15 Gutiérrez, Alicia. “Pierre Bourdieu. Las prácticas sociales. P. El concepto de habitus “un cuerpo socializado, un
cuerpo estructurado, un cuerpo que se ha incorporado a las estructuras inmanentes de un mundo o de un sector
particular de este mundo,… que estructura la percepción y la acción en este mundo”. Pág.19-20
16 La información base de referencia son las experiencias registradas en el desarrollo de las prácticas preprofesionales
de los alumnos de la Carrera de Licenciatura en Trabajo Social de la Universidad Nacional de
Misiones. Periodo 2000-2004. Nivel de Intervención II. Comunidad.
17 Tenti Fanfani, Emilio2000. La educación básica y la “cuestión social” contemporánea- (notas para la discusión)
Buenos Aires. Pág. 6. Pto 3.1.del documento. Desigualdades sociales y escolares.
18 Necesidades Básicas Insatisfechas – Línea de Pobreza –Indigencia.
19 Como escribe Auyero, J. (2004) en “Clientelismo Político. Las Caras ocultas”, Pág. 16…” son espacios donde la
distribución de bienes materiales, planes sociales y servicios mediante redes político-partidarias no es un secreto
para nadie en el país”. “El clientelismo es una forma de control político”.
20 Safa Barraza, Patricia. Las Identidades vecinales en las metrópolis. Pág.61.USAM. Bs.As.
21 Madoery, O. 2001.El proyecto político local como alternativa de desarrollo. Pág.30.UNSAM .Bs.As